Laura Vidal Pastor

Grice defiende la existencia de una serie de normas o máximas conversacionales, conocidas tanto por el hablante como por el oyente, que guían la conversación y hacen posible que las inferencias deducidas por el oyente sean exactamente las que el hablante había querido comunicar. A este tipo de inferencias que el oyente deduce y que no dependen de las palabras sino de las máximas conversacionales, Grice las llama implicaturas conversacionales.

Las máximas conversacionales son de cuatro tipos, y en consecuencia, existen también cuatro tipos de implicaturas. Según Grice, las máximas obedecen a un Principio de Cooperación que los seres humanos aplicamos habitualmente en todas nuestras actividades de intercambio (no sólo en el intercambio de información):

  • Implicatura de cantidad: la información que el hablante me da es suficiente, ni excesiva ni escasa
  • Implicatura de cualidad: la información que el hablante me da se ajusta a la verdad
  • Implicatura de relevancia: la información que el hablante me da es pertinente para el contexto conversacional
  • implicatura de manera: la información que el hablante me da sigue patrones expresivos y estilísticos  apropiados, es claro y conciso.

Lo importante de las máximas conversacionales es que transmiten implicaturas tanto cuando se respetan (el hablante cumple las máximas) como cuando se transgreden. Las implicaturas que surgen por transgresión de las máximas se llaman implicaturas anómalas, y están presentes en fenómenos como la ironía y el sarcasmo  (transgresión m. cualidad), la hipérbole (transgresión m. cantidad), etc.

  Bibliografía: La comunicación verbal: explicaturas e implicaturas
Ana Isabel Álvarez Cuñado – Universidad de Oviedo